Senderos Valencianos es una web de senderismo de afán divulgativo que pretende dar a conocer los enclaves más interesantes de la Comunidad Valenciana a los amantes de la montaña y la naturaleza.
La biodiversidad de flora y el entorno paisajístico
Se sale de del santuario de la Virgen de la Vallivana dirección Este, para bajar al cauce del barranco del Marfullar y emprender la marcha siguiendo el cauce por la pista que asciende.
Está será nuestra ruta durante más de 1 hora. Pasaremos por unos tramos pavimentados para evitar la erosión en las avenidas de aguas y facilitar el acceso de los vehículos de incendios.
A la hora de marcha dejamos la pista y seguimos el sendero de frente junto al cauce del barranco. Más adelante volvemos a retomar la pista, que a 15’ minutos finaliza en un rellano.
Aquí tenemos un poste indicador de la ruta (la tablilla estaba en el suelo por efecto meteorológicos) ya solo nos queda seguir el sendero que continúa ascendiendo entre la grandiosidad y hermosura del bosque de carrascas, pinos y el canto primaveral de las aves.
Cuando llevamos unos 10 minutos desde el final de la pista nos encontramos con la unión de un barranco que viene por el norte con el del Marfullar, este es un punto clave de la ascensión, ya que hay un pequeño sendero que sale a la izquierda por este pequeño barranco, hay que desestimarlo y seguir un poco al Noreste por el sendero de la derecha siguiendo el cauce de barranco del Marfullar, ahora vienen una rampas muy duras que imponen una aclimatación de la respiración en la subida, a los 10’ llegamos a la Font de Pouet.
Continuamos la marcha y en 5 minutos llegamos a un collado donde hay un poste de señalización, nosotros nos dirigimos la derecha por la cresta cimera muy redondeada por cierto y en unos 5 minutos más desembocamos en un cortafuegos que seguimos a la izquierda Norte, desde aquí ya vemos El Turmell con sus antenas y caseta de vigilancia forestal.
Continuamos por el cortafuegos y a los 8 minutos llegamos a una pista que llega por la derecha de Xert, la seguimos hasta la cumbre esto lo hacemos en unos 10’ minutos. Altitud (1276 m)
El Turmell, desde la cumbre, es un extraordinario mirador de dilatadas panorámicas .
En la bajada cuando la pista se desvía a la izquierda buscando la ladera, la seguimos y como a 150m nos salimos de ella a la derecha para subir unos metros y tropezar con la Nevera del Turmell de unos características especiales ya que parte del pozo está escavado en la roca y presenta una forma elipsoidal, todavía conserva un arco, pero si no se restaura pronto, ante cualquier inclemencia del tiempo terminará en el fondo del pozo.
Seguimos bajando hasta el collado y allí cogemos el sendero que según el poste de señalización baja a Vallibona.
Al momento de comenzar el sendero van apareciendo como adornando el sendero los acebos, carrascas, sabinas, pinos, enebros y más abajo robles (quejigos).
A los 15 minutos el sendero aboca a un camino, que es el final del mismo, lo seguimos 25 m y nos desviamos a la derecha Oeste, luego coincidimos otra vez con el camino ahora con una puerta de madera que corta el paso.
Seguimos la pista primero al Noreste y luego al Oeste durante 500m nos salimos a la izquierda recuperando el sendero. Hay una cerca que cierra el paso, hay que abrir y cerrar la misma y seguir bordeando la ladera en la que aparecen una infinidad de robles y carrascas. Y se convierte en una agradable experiencia el recorrer estos rincones.
Llegamos al abandonado mas de Querol y justamente en sus alrededores hay un bosquete de carrascas y robles centenarios nos dirigimos al mas, aquí podemos comer ya que la ruta es muy larga y nos obliga a ello.
Continuamos descendiendo por un camino de herradura después de cruzar el barranco de Querol y más tarde otro barranco que tiene por lecho una gran losa, llegando a río Cérvol, y a las huertas próximas al pueblo. Desde aquí ya divisamos la población.
A mano izquierda junto al río tenemos la Font Fresca, y cruzando el río en un puente de cemento vamos directo a las primeras casas de Vallibona, por cierto muy bien cuidadas, vale la pena darse una vuelta por las calles y observar el estilo y uniformidad que presentan.