
La herencia musulmana está latente en este valle que conserva ese ambiente en sus pueblos, castillos, cultivos y tradiciones. Aquí descubrirá valles fértiles, montañas desafiantes, castillos y fortalezas imposibles, gastronomía seductora, pueblos de belleza pictórica y fiestas y tradiciones de tiempos ancestrales. Los paisajes de la Vall de Gallinera se encuentran entre los más asombrosos de nuestra geografía, en los que se aúnan naturaleza, historia, tradiciones y costumbres como en muy pocos rincones. Estas tierras estuvieron pobladas durante la ocupación musulmana, por su alto valor estratégico, bien defendidas por sus inexpugnables castillos cuyas ruinas aún podemos admirar en nuestros días en los castillos de Benirrama y Benissili. Es una orografía tortuosa, impactante por desnuda, que armoniza frondosidad desbordante con parajes rocosos y casi lunares.
Cuenta la leyenda, que al perder los musulmanes sus territorios en la península, el último príncipe musulmán se volvió a mirar por última vez la Vall de Gallinera, pronunciando estas palabras:"No me importa perder un imperio en justa batalla, pero sólo abandonar la Vall de Gallinera puede hacer llorar a un príncipe del Islam", y acto seguido sus lágrimas cayeron, por última vez, sobre las tierras de la Vall de Gallinera.
Lugares para visitar
Cascos antiguos

Cada pueblo de la Vall de Gallinera es en su totalidad un casco antiguo. Calles estrechas, retorcidas, adaptándose a la orografía del terreno y siempre ascendiendo hacia la parte alta de la población. En ellos nos encontramos refrescantes fuentes y pequeñas iglesias.
Benirrama: En sus calles estrechas se respira tranquilidad. Por detrás de la escuela se asciende al Castillo de Benirrama construido entre los siglos XI y XII. Antes de llegar al castillo nos encontramos con la Font de la Mata cuyas aguas son estímulo para empezar el ascenso a la fortaleza. De camino a Benialí, a mano derecha , saliendo de Benirrama se encuentra la Font de la Alcudia, junto al despoblado morisco que le da el nombre.
Benialí: Paseando por sus calles nos encontramos en la parte baja con la Iglesia del Cristo de la Providencia.
Benissivà: Parroquia de San Miguel Arcángel.
Benitaia: con sólo tres calles. A cinco minutos se encuentra el Convento de los Padres Franciscanos fundado después de la expulsión de los moriscos y destruido por un fuerte terremoto, con un huerto de cipreses.
Próximo a éste, hay un caserón derruido en el que aún puede admirarse una especie de oratorio al aire libre. Por dos caños de una fuente cae agua a una pileta de piedra donde se lee" Año 1741", a los lados escalones y un banco de piedra adosado a la pared.
La Carroja; En su casco antiguo visitaremos la iglesia de San Francisco de Borja y el lavadero de agua de manantial. Se encuentra la piscina municipal, abierta de junio a septiembre.
Alpatró: antes de llegar nos detendremos en el Mirador de la Vall. Entre sus calles nos encontramos con el esbelto y airoso campanario de la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora y en esa plaza la Font d'Alpatró.También podemos visitar la restaurada Almazara y la "Cooperativa de Cerezas Montanya d'Alacant".
Llombai: pueblo casi deshabitado con diez casas y una fuente de aguas cristalinas.
Benissili: Entrañable pueblecito, enfrente al cual se encuentra el Castillo de Benissili, de difícil aunque no imposible acceso. Sorprenden dos cosas de esta fortaleza: el gran recinto y el lugar tan inexpugnable sobre el que se levanta.
Paisajes
A lo largo de todo el valle, se pueden encontrar numerosas fuentes de agua fresca. Son impresionantes las vistas que se observan desde la Foradà, lugar al que se puede ascender desde distintos pueblos. Todavía se puede visitar el Castillo de
Benirrama y
Benissili, que protegían las dos entradas principales de la Vall de Gallinera. Existe la posibilidad de andar por estos asombrosos parajes, paseando por las rutas señaladas que existen.
Otros lugares interesantes
Visita al museo etnológico de
Alpatró, la Cooperativa de Cerezas Montaña de Alicante y la Almazara de aceitunas de
Benialí donde se puede comprar aceite. Descubrir el Barranc de l'Encantada.
Recomendaciones
Visitar la Vall de Gallinera en el tiempo de la floración de los cerezos y recogida de la fruta (entre marzo y junio) Por San Juan (24 de junio) ir a recoger manzanilla al campo. Ir a hacer "esclatasangs" entre octubre y noviembre, disfrutando de los colores de la naturaleza en el otoño.
El Valle
La
Vall de Gallinera es un valle alargado, que sigue la dirección de noroeste-sureste y que está delimitado, en la parte septentrional, por la sierra del
Almirant (con el "
Tossalet del Llamp", de 758 metros de altitud) y la Serra
Albureca (que alcanza los 765 metros de altitud) y, en la parte meridional, por la
Serra Foradada (con la singular "
Penya Foradà", a 700 metros de altitud), el "
Penyal Gros" (a 862 metros) y "
Les Llomes del Xap". Existe un importante desnivel entre la zona oeste del valle y la zona este, la más próxima a
L'Atzúvia (situada a unos 200 metros de altitud, entre el monte
Amiserá, de 757 metros de altitud, y la
Solana Gran), y que enlaza con los valles de
Pego, y que está a unos 200 metros de altitud, entre el monte
Almiserá (757 metros de altitud) y la
Solana Gran. Y la parte este de la
Vall de Gallinera, en donde se encuentra el "
Coll de Benissili", supera los 500 metros de altitud. Allí podemos admirar el angosto paraje de "
Les Penyes del Llombo", que superan los 900 metros de altitud, y en cuyas proximidades se halla el antiguo poblado ibérico del "
Xarpolar", cerca del "
Tossal de la Creu". Por el centro del valle discurre el río
Gallinera, que desemboca en el Mediterráneo en el término municipal de
Oliva, en la zona de
Aigua Blanca, tras un recorrido de unos treinta kilómetros.
Los castillos árabes de Benissili y Benissivà

Y, en torno al río
Gallinera y a la carretera que atraviesa el valle y une
Pego con
Cocentaina, se encuentran los ocho pueblos que integran el término municipal de la
Vall de Gallinera. De este a oeste nos encontramos con
Benirrama, Benialí (en donde se halla el Ayuntamiento y, por lo tanto, la capital del municipio),
Benitaia,
Benissivà, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili. Como puede comprobarse, la toponimia árabe permanece intacta. Antes de la expulsión de los moriscos existían varios núcleos de población más, de los cuales quedan todavía restos:
Alcudia, Benigena, Benimamit, Benimarzoch, Beniatcher, Buecacim y Rafol. En la
Vall de Gallinera podremos hallar también restos prehistóricos importantes, como los de la
Cova d'En Pardo, en la Serra de Albureca (Edad del Bronce).
También se encuentran en las cercanías de Benirrama pinturas rupestres de gran interés. Pero las joyas del patrimonio histórico-artístico de la
Vall de Gallinera son sus castillos, entre los que destacan el de
Gallinera o de
Benirrama y el de
Alcalá o de
Benissili, cada uno destinado al control y la defensa de las dos entradas del valle. También merece resaltarse la torre de
Alpatró y, en las inmediaciones del valle, los castillos de
Forna y de
Almiserá.
Los senderos de la Serra Foradà

En la
Vall de Gallinera se pueden realizar excursiones de elevado interés paisajístico y medioambiental, que permiten conocer las sierras que rodean el valle. El gran especialista en montañas de la
Comunidad Valenciana, Rafael Cebrián, un experto conocedor de la
Vall de Gallinera, nos propone cuatro itinerarios:
1.
Benitaia-Convento de la Gallinera-Penya Foradà-Penyal Gros-Tossal de la Creu (912 metros)-Poblado ibérico de X
arpolar-Castillo de Alcalá o de
Benissili. Tiempo estimado para realizar el recorrido: entre 4 horas y 4 horas y media.
2.
Carretera de Pego a Cocentaina (a la altura de Benissili)-Castillo de Alcalá o de Benissili. Tiempo estimado: 1 hora 15 minutos.
3.
Benitaia-Convento de la Gallinera-Penya Foradà-Almiserá-Castillo de Gallinera. Tiempo aproximado: 5 horas.
4. Travesía integral de la Serra Forada-Castillo de Alcalá o de Benissivi-Almiserá-Benirrama. Tiempo aproximado: entre 6 horas y 40 minutos y 8 horas.
5. Castillo de Gallinera o de Benirrama-Serra Foradà. Tiempo estimado: 2 horas y 15 minutos a 2 horas y 55 minutos.
Hay que destacar la existencia en la Vall de Gallinera de algunas casas rurales muy interesantes. Destacaremos especialmente la acertada rehabilitación y posterior acondicionamiento como casas rurales de la "Casa Sastre Seguí" (en Alpatró) y de la "Casa Gallinera (en Benissivà).
La Vall de Gallinera dista unos cien kilómetros tanto de Valencia como de Alicante. Desde Valencia, el acceso se realiza a través de la autopista A-7 o de la N-332, desviándose a la altura de Oliva en dirección a Pego, antesala imprescindible para acceder al pintoresco valle. Desde Alicante, conviene abandonar la A-7 o la N-332 en Ondara, continuando en dirección a Pego y, desde allí, hacia Benissivà.
Datos
- Ayuntamiento de la Vall de Gallinera. Tel: 96 6406553
- Casa rural "Casa Gallinera" (Benissivà, La Vall de Gallinera). Tel: 696064529 / 620852220 / 96 6406790
- Casa rural "Casa Sastre-Seguí" (Alpatró, La Vall de Gallinera). Tel: 696226690
- Restaurante "El Raval". Tel: 96 640 66 56